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Se está desarrollando la Semana Santa de este 2021 y el viernes 2 de Abril se celebra el Viernes Santo. Muchas personas reconocen que este día fue crucificado Jesús, pero muy pocos conocen el significado de la muerte de Cristo.

La caída del hombre no tomó por sorpresa a Dios. Él tenía un plan de salvación para el hombre, preparado antes de la fundación del mundo. Dios no se olvidó, ni abandonó al hombre en su caída, sino que puso en marcha un plan maravilloso para restaurarlo. Ese plan de salvación tiene su cumplimiento a través de Jesucristo.

La muerte de Cristo es expiatoria

El vocablo expiación significa literalmente «cubrir» en el idioma hebreo, y se traduce en nuestras Biblias castellanas, entre otros, con los siguientes significados: expiación, aplacamiento, reconciliación, purificación y limpieza. La expiación del pecado significa ocultarlo de la vista de Dios, a fin de que pierda el poder de provocar su ira.

La muerte de Cristo fue una muerte expiatoria porque quitó o deshizo el pecado. En Hebreos 9:23-28 se evidencia que la muerte de Cristo fue de una vez y para siempre. En el Antiguo Testamento el pueblo hebreo tenía que realizar periódicamente sacrificios por el pecado, pero Cristo, como cordero de Dios se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado. (Hebreos 2:17; 10:12-14; 9:14).

quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados

1P 2:24

Al que no conoció pecado, por nosotros hizo lo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él

2Co 5:21

El expiar por el pecado significa cargar con él, quitarlo del corazón del transgresor, quien queda entonces justificado de toda injusticia, limpio de contaminación y santificado para pertenecer al pueblo de Dios. Muere para el pecado, con el objeto de vivir para Cristo.

La muerte de Cristo es propiciatoria

El vocablo propiciación procede de la palabra latina prope que significa cerca. Propiciar significa apaciguar la justa ira de un Dios santo mediante el ofrecimiento de un sacrificio expiatorio. Se describe a Cristo como propiciación.

Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.

1Jn 2:2

En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.

1Jn 4:10 

El pecado mantiene al hombre a distancia de Dios, pero Cristo ha tratado de tal manera con el pecado, en favor del hombre, que su poder de separación ha sido anulado. Por lo tanto, el hombre puede ahora acercarse a Dios en el nombre de Cristo.

No necesitamos un Papa o un Cura para acceder a Dios. El acceso a Dios, el más sublime de todos los privilegios, ha sido comprado a gran precio, la sangre de Cristo. La obra expiatoria de Cristo fue una verdadera transacción que quitó el obstáculo que se interponía entre nosotros y Dios, y que pagó o canceló la deuda que nosotros jamás podríamos haber satisfecho.

La muerte de Cristo es sustitutiva

El significado de la muerte de Cristo es sustitutiva, fue en sustituación de nosotros que somos pecadores. Los sacrificios del Antiguo Testamento fueron de carácter expiatorio. Se consideraba que hacían en el altar por el israelita lo que este no podía hacer por sí mismo. El altar representaba a Dios; el sacerdote representaba al pecador; la víctima era el sustituto del israelita, aceptada en lugar de este. De igual manera el Señor Jesucristo efectuó en la cruz del Calvario lo que nosotros no podríamos haber realizado por nosotros mismos, y cualquiera sea nuestra necesidad, somos aceptados por «causa de él», o en consideración a él. Ya ofrezcamos a Dios el arrepentimiento, o las gracias o la consagración, lo hacemos «en su nombre», pues Él es el sacrificio por quien nos acercamos a Dios el Padre.

Cristo, por ser el Hijo de Dios, podía ofrecer un sacrificio de valor infinito y eterno. En virtud de haber asumido la naturaleza humana, podía identificarse a sí mismo con la humanidad y sufrir así su pena. Murió en nuestro lugar, por nosotros. Cargó sobre sus espaldas el castigo que nos correspondía, a fin de que nosotros no lo sufriéramos. Ello explica el grito de «Dios mío. Dios mío, ¿por qué me has desamparado?» Aquel que era perfecto por naturaleza, que jamás había cometido pecado alguno en su vida, ocupó el lugar del pecador; lugar que nos correspondía a nosotros.

La muerte de Cristo es redentora

La muerte de Cristo significa reconciliación. El vocablo «redimir», tanto en el Nuevo como en el Antiguo Testamento, significa comprar algo de nuevo, mediante el pago de un precio; liberar de la esclavitud mediante el pago de un precio; comprar en el mercado y sacar del mercado. El Señor Jesucristo es un Redentor, y su obra expiatoria se califica de redención.

y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación;

Apo 5:9 

aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.

Tit 2:13-14

La muerte de Cristo es reconciliadora

El significado de la muerte de Cristo es reconciliadora.

Y toda esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación

2 Corintios 5:18,19

Cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo (Romanos 5:10). Hombres que en otro tiempo eran extraños y enemigos de ánimo y de mente, por las malas obras, ahora el Señor los ha reconciliado en el cuerpo de su carne por medio de su muerte

Colosenses 1:21-22

De manera que a la vista de Dios el mundo entero se ha reconciliado ya. Le corresponde ahora al evangelista proclamarlo, y a la persona recibirlo. La muerte de Cristo ha hecho posible la reconciliación de la humanidad con Dios. Esta es la esencia del mensaje del evangelio: la muerte de Cristo era una obra consumada de reconciliación, lograda independientemente de nosotros, a un costo infinito, y a la cual obra el hombre es llamado mediante el ministerio de la reconciliación.

Conclusiones

El significado de la muerte de Cristo en la cruz es el cumplimiento del plan de salvación de Dios para el hombre. Cristo murió por nuestros pecados. Debido al pecado original todos hemos pecado y estamos destituidos de la gloria de Dios (Rm 3:23). La pena por nuestros pecados es la muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro (Rm 6:23). Sólo podemos ser salvos, al creer y aceptar el sacrificio expiatorio de Cristo por nuestras vidas (Jn 14:6; Hch 4:12).

 

 

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