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AYUDA A MISIONEROS EN CUBA ¿CUANTO DEBO DAR?

Ayuda a misioneros en Cuba

La ayuda a misioneros en Cuba es una ordenanza bíblica. Cuando la obra misionera se para por carencias económicas esto es una señal, inequívoca, de que algo en algún lugar anda mal. La queja continua de la escasez de obreros para la tarea misionera es más bien la escasez de compromiso económico con Dios como para apoyar dicha obra.

El Ministerio Jireh Cuba tiene entre sus objetivos principales es la ayuda a misioneros en Cuba. Esta ayuda espiritual y económica hace posible que el evangelio de Cristo se extienda en Cuba. Alguien que aporta para el desarrollo de la obra, puede ser un misionero. Buscar la oportunidad de apoyar y dar es un buen indicador de que sentimos pasión por alcanzar a los perdidos.

El derecho a ser sustentado

La ayuda a misioneros en Cuba pudiera ser la tarea de un grupo de apoyo que no puede lanzarse al campo, pero que puede calzar a quien sí puede hacerlo. Algunos solo se comprometen con la iglesia donde hacen vida de cristianos, pero necesitamos comprometernos con el desarrollo y sostenimiento de otros lugares de predicación. Las iglesias comprometidas con la labor misionera deberían brindar ayuda a misioneros en Cuba, en el caso que les fuera difícil por si solas apoyar un obrero.

Y posad en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os den; porque el obrero es digno de su salario. No os paséis de casa en casa.

Lucas 10:7

Cuando el misionero trabaja a tiempo completo, o parcialmente y tiene que viajar determinadas distancias a fin de atender el nuevo lugar de predicación necesitará un apoyo económico que le permita sostener a su familia y su propia vida.

¿Acaso no tenemos derecho de comer y beber? ¿No tenemos derecho de traer con nosotros una hermana por mujer como también los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas? ¿O sólo yo y Bernabé no tenemos derecho de no trabajar? ¿Quién fue jamás soldado a sus propias expensas? ¿Quién planta viña y no come de su fruto? ¿O quién apacienta el rebaño y no toma de la leche del rebaño? ¿Digo esto sólo como hombre? ¿No dice esto también la ley? Porque en la ley de Moisés está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla. ¿Tiene Dios cuidado de los bueyes, o lo dice enteramente por nosotros? Pues por nosotros se escribió; porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto. Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual, ¿es gran cosa si segáremos de vosotros lo material?

1 Corintios 9: 4-11

Parte de la economía que regularmente entra a las arcas de nuestras iglesias debe ser destinada a la aayuda a misioneros en Cuba y cada creyente debía comprometerse a ofrendar una cantidad regular de su entrada económica para ser destinada a la obra misionera. Dichas ofrendas no deben ser insuficientes, sino acorde a los salarios que normalmente reciben los obreros. En caso de que el obrero no disponga de los recursos en su totalidad podrá trabajar y alternar para compensar los gastos.

En muchos países capitalistas gran parte de los pastores comparten dos oficios, puesto que la iglesia no tiene una economía como para sostenerle y necesita tener otro trabajo secundario. Con tristeza miramos que muchas iglesias no tienen una pasión lo suficientemente grande como para brindar ayuda a misioneros.

La necesidad impuesta.

La carencia de dinero no debía ser el móvil que nos paraliza a la evangelización del mundo. Con mucho dolor vemos que gran número de obreros hoy se han convertido en asalariados que no ejercitan sus dones sin una fuerte suma de dinero por el medio.

Si otros participan de este derecho sobre vosotros, ¿cuánto más nosotros? Pero no hemos usado de este derecho, sino que lo soportamos todo, por no poner ningún obstáculo al evangelio de Cristo. ¿No sabéis que los que trabajan en las cosas sagradas, comen del templo, y que los que sirven al altar, del altar participan? Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio. Pero yo de nada de esto me he aprovechado, ni tampoco he escrito esto para que se haga así conmigo; porque prefiero morir, antes que nadie desvanezca esta mi gloria. Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio! Por lo cual, si lo hago de buena voluntad, recompensa tendré; pero si de mala voluntad, la comisión me ha sido encomendada. ¿Cuál, pues, es mi galardón? Que predicando el evangelio, presente gratuitamente el evangelio de Cristo, para no abusar de mi derecho en el evangelio.

1 Corintios 9: 12-18

Cuando Dios está de nuestro lado y nos ha enviado en fe, el salario no es lo que nos detiene. No se necesita un gran salario para establecer una célula y discipular en nuestro propio lugar de residencia. Creo que el apóstol nos dio un ejemplo extraordinario de cómo dejarse usar por Dios sin que nos abonaran nada.

Una cosa es que tengamos derecho y otra, bien diferente, es que abusemos de ese derecho. Pablo hablaba de que le era impuesta necesidad, en otros términos que estaba bajo el deber de hacerlo. Con dinero y sin dinero estamos obligados a compartir el mensaje de la gracia en Cristo para salvación, estamos en la obligación de brindar ayuda a misioneros en Cuba. Es verdad que sin economía no podremos lanzarnos a ir muy lejos, pero el príncipe Kaboo viajó desde las costas de África hasta los Estados Unidos en barco gratuitamente, como obrero sin salario, para poder superarse y ser un misionero. Por no mencionar a Felipe que viajo gratuitamente a bordo del Espíritu Santo con destino a Azoto.

Ayuda a misioneros en Cuba ¿Cuanto debo dar?

El Ministerio Jireh Cuba como ministerio cristiano, le invita a razonar sobre ¿cuánto debo dar para la ayuda a misioneros en Cuba?

  1. Si me niego a dar a la obra misionera este año, prácticamente estoy votando a favor de llamar a los misioneros que regresen.
  2. Si doy menos que antes, favorezco una reducción de misioneros en proporción a mi contribución reducida.
  3. Si doy la misma cantidad que antes, favorezco mantener el territorio que se ha conquistado para Cristo, pero estoy en contra de avanzar.
  4. Si incremento mi ofrenda misionera más allá de años pasados, entonces estoy a favor de avanzar y conquistar territorio nuevo para Cristo.

Conclusiones

Para realizar EL TRABAJO MISIONERO EN CUBA debemos brindar ayuda a misioneros con nuestra economía, tengamos o no obreros propios, en tal caso podemos buscar a alguien de otra iglesia y ayudarle a cumplir su tarea. Pero lo que si necesitamos es en primer lugar ser misioneros que brindan ayuda a misioneros en Cuba.

El Ministerio Jireh Cuba tiene presente que la ayuda a misioneros es un aspecto imprescindible para poder lograr la extensión del evangelio en Cuba. A través de este Ministerio usted puede ser un misionero que ayuda a misioneros que pueden ir, pero necesitan de una economía para poder vivir. Usted puede ser parte del cambio. Una pequeña donación puede cambiarlo todo.

Habilidades

Publicado el

noviembre 19, 2019

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