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Las responsabilidades del pastor son muchas y variadas para con la iglesia. Hay un refrán que dice: «Tal padre, tal hijo». Podemos pasarlo a la situación eclesiástica y decir: «Tal pastor, tal iglesia». Normalmente, una iglesia es lo que el pastor es. Uno de los fallos es que el pastor no está preparado y muchos pastores no conocen de sus responsabilidades. Los pastores deberían de salir de los seminarios conscientes de su papel y de la razón por la cual la iglesia existe. Oremos para que Dios haga un cambio radical en nuestras vidas, seminarios e iglesias.

Conducir a la iglesia a la madurez

La madurez ocurre cuando el creyente se va amoldando a la Palabra de Dios y tiene el carácter de Cristo reflejado en su vida. Un cristiano maduro sabe cual es su responsabilidad; por lo tanto, se vuelve un misionero en la ciudad donde vive o en otro lugar.

Cristo en vosotros, la esperanza de gloria, a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre; para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de Él, la cual actúa en mi.

Colosenses 1: 27b-29 

Después de ese texto, las cartas de Pablo a Timoteo y Tito dejan bien claro que una de las responsabilidades del pastor es llevar a la iglesia a la madurez. 

Llevar a la iglesia a experimentar la voluntad de Dios.

Una de las responsabilidades del pastor es llevar a la iglesia a experimentar la voluntad de Dios; por lo tanto los creyentes maduros, conscientes de su responsabilidad, para poder ser útiles en la obra, deben estar viviendo en el centro de la voluntad de Dios.

Así que, hermanos os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Romanos 12:1-2

Observa que el apóstol Pablo está desafiando a la iglesia a una entrega total a la santidad y a la renovación de la mente por la Palabra de Dios, todo para que pueda experimentar la voluntad de Dios. ¿Cuántos creyentes están interesados en saber la voluntad de Dios para servirlo mejor? Puede, entonces, el pastor ayudarlos a entregar todo, para que puedan experimentar la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios.

Llevar a la iglesia al servicio de edificación del cuerpo.

Otra de las responsabilidades del pastor para con la iglesia es llevar a la iglesia al servicio y edificación de la misma.

Y esto mismo constituyó a unos profetas; apóstoles, a otros; a otros evangelistas; a otros, pastores y maestros; a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.

Efesios 4:11-12

Pablo está hablando de los dones ministeriales. Estos dones son distribuidos a los líderes de la iglesia, con el propósito de capacitar a los creyentes para el desempeño de su servicio. Quien tiene el servicio que se ejecuta solo a creyentes, debe tener como objetivo final el cumplimiento de los propósitos de la Iglesia, que es la evangelización del mundo. Necesitamos de pastores según el corazón de Dios, hombres que sirvan de modelo al rebaño.

Predicar y enseñar

A través de la predicación y de la enseñanza de la Palabra, el pastor puede llevar a la iglesia a la madurez, experimentar la voluntad de Dios y a desempeñar su servicio; consecuentemente, a hacer misiones mundiales.

La predicación y la enseñanza son los dos instrumentos más poderosos en las manos del pastor en la dirección de la iglesia. Hay un poder extraordinario en la Palabra. Principalmente si ella está ungida por el Espíritu Santo, muchos resultados habrá. Por lo tanto a través de la predicación, el pastor debe de llevar a su iglesia a cumplir su tarea de evangelizar el mundo. ¡Predica la Palabra! ¡Predica con la autoridad del Espíritu Santo! ¡Haz llamados misioneros! ¡Desafía a tu iglesia!

Ministrar a los líderes de la iglesia.

Una iglesia no será misionera si sus líderes no tienen visión misionera. Por esto, el pastor deberá entrenar a sus líderes en la iglesia, ofrecerles cursos misioneros, estudiar libros de misiones con ellos, hacer encuentros misioneros y darles tareas con esos fines. La ventaja de esto es el hecho de que, si el pastor sale de la iglesia, ella continuará en la obra misionera, pues los líderes tienen esa visión.

Entrenar

El pastor debe de preparar un curriculum para el entrenamiento de su iglesia en misiones. Podrá hacer cursos de desafío misionero, cursos prácticos de misiones, promover la lectura de libros misioneros, entrenar a la iglesia en un programa especial de misiones, etc. Es necesario que la iglesia sepa EL PROPÓSITO DE LA IGLESIA para que pueda cumplir el mismo.

Conclusiones

El pastor es la clave. «Tal pastor, tal iglesia» Tal vez, tu, como pastor, estés ahora dispuesto a hacer un examen de tu vida y ministerio, para comprobar si ambos están siendo fructíferos, si los miembros de tu iglesia tienen madurez espiritual y visión misionera. Dios es fiel y ha bendecido mucho a la iglesia. Coloca tu vida y ministerios en las manos de Dios. Él va a honrar tu decisión. Tu vida e iglesia madurará. Cristo va a ser glorificado.

 

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